19/06/1920. Agrupación Coral «De Ruada».

Leo en las noticias que vienen de Madrid cómo de exitosa ha sido la actuación del orensano Coro «De Ruada» que ha participado, junto a otras agrupaciones, en «la Semana Gallega» organizada por la Casa de Galicia. He de reconocer que este grupo de enxebres mozos y agarimosas rapazas están dando de qué hablar en…

15/06/1920. De cómo Isaac Fraga habla maravillas de Diaz Baliño.

Puedo asegurar sin duda alguna que Santiago es una ciudad abierta a los nuevos adelantos que la modernidad nos ofrece. En ella podemos presenciar cómo conviven los transportes más antiguos, a saber, carros tirados por bueyes, mulas de arriero o cabalgaduras, con los nuevos omnibuses o automóviles que cada vez se ven más, transportando a…

11/06/1920. Mis recuerdos como niño del Coro de la Catedral.

La carta que recibí de Basilio me hizo recordar tiempos remotos, cuando eramos niños y una ciudad en su mayoría sombría y húmeda nos recibió indiferente dispuesta a absorvernos en su eternidad de granito y agua. Allá por el año 1910 tanto Basilio como yo éramos simples niños de aldea que venían a pasar una…

7/06/1920. Basilio en la «Casa de Galicia» de Buenos Aires.

Hoy mi alegría se vio duplicada cuando entre la correspondencia de mi tía Minia encontré una misiva procedente de Buenos Aires. Hacía mucho tiempo que no tenía nuevas de mi buen amigo Basilio y no encontraba el momento de poder abrirla. Quería descubrir en qué peripecias se habría metido mi compañero de infancia desde que…

4/06/1920. Mis recuerdos del Año Santo de 1915.

Estos días de mudanza en el taller de Don Germán me han dejado exhausto. Invertí más tiempo del convenido, pero Don Germán me lo gratificó con creces. Al final, como celebración, nos invitó a todos a un buen yantar que, regado con los mejores caldos del país, me han hecho darme cuenta de lo bien…

31/05/1920. «Queixumes dos pinos» de don Bernardo.

Hace ya algunas semanas que empecé a trabajar de aprendiz en el taller de ebanistería de don Germán. De nuevo fue gracias a mi tía. Ella me recomendó porque, tras perder el curso escolar, me veía muy haragán a mi vuelta a Compostela. —Necesitas mantenerte ocupado si no quieres acabar otra vez enfermo —me dijo…

28/05/1920. Los peregrinos en este año Santo.

Soy un verdadero enamorado de los monumentos que en esta ciudad se han erigido desde la noche de los tiempos. No puedo remediar perderme por las rúas de esta monumental ciudad y descuidar el pensamiento, dejándolo libre y descarriado. Cuando lo encuentro, al cabo, a veces lo percibo animoso y otras triste o pesaroso, sin…

25/05/1920. El pasatiempo de Betanzos.

Este fin de semana pasado mi tía Minia me tenía guardada una inesperada sorpresa. Un conocido suyo, Don Laureano Nóvoa le invitó a estrenar una de las lineas de Omnibus que enlazan con Betanzos y que han inaugurado este mismo mes. Don Laureano, gerente de la empresa Automóbiles Santiagueses, quiso honrar a su buena amiga…

22/05/1920. Aires d’a Terra, el coro de don Perfecto.

En más de una ocasión he hablado de mi tía Minia. Le debo el más honrado de mis respetos y un tierno cariño por cuanto ha hecho por mí, por cuanto está haciendo. Cuando murió su marido hace ya algunos años su mundo se nubló. Pensamos que no lograría sobreponerse pero nos equivocamos de pleno….

19/05/1920. Bautizo de leche.

Puedo decir sin ninguna probabilidad de errar que hoy le he hecho un gran favor a mi amigo «Oterito». Y lo más curioso de todo el asunto es que ha sido sin ningún tipo de intencionalidad. Bueno, reconozco que la culpabilidad me acuciaba. Después de dejarlo abandonado frente a la autoridad municipal algo en mi…

17/05/1920. Batalla de piedras en plena rúa.

Ayer domingo fue un mal día para salir a pasear. Aún siento un fuerte palpitar por lo sucedido y doy gracias a Dios por no haber sido peor parado. No entiendo qué le pasa por la cabeza a los jóvenes de esta ciudad. Gente como yo, o como mi amigo «Oterito» que nunca se mete…

15/05/1920. La paletilla caída.

Como iba explicando ayer, visité junto a mi abuela la casa de la «Bruxa de Fornás». Después de caminar un trecho de camino que me pareció interminable, llegamos a una casucha apartada del resto, con un extraño olor en el ambiente. Mi abuela debió ver en mi cara el miedo porque trató de tranquilizarme explicando…