31/05/1920. «Queixumes dos pinos» de don Bernardo.

Hace ya algunas semanas que empecé a trabajar de aprendiz en el taller de ebanistería de don Germán. De nuevo fue gracias a mi tía. Ella me recomendó porque, tras perder el curso escolar, me veía muy haragán a mi vuelta a Compostela. —Necesitas mantenerte ocupado si no quieres acabar otra vez enfermo —me dijo…

22/05/1920. Aires d’a Terra, el coro de don Perfecto.

En más de una ocasión he hablado de mi tía Minia. Le debo el más honrado de mis respetos y un tierno cariño por cuanto ha hecho por mí, por cuanto está haciendo. Cuando murió su marido hace ya algunos años su mundo se nubló. Pensamos que no lograría sobreponerse pero nos equivocamos de pleno….